Salus Populis Diciembre 2011

febrero 26, 2012

Ya ha salido la revista “Salus Populis”, editada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla. Puede descargarse de aquí.

De los delitos contra la propiedad intelectual en España

febrero 26, 2012

Una pequeña monografía que escribí sobre la propiedad intelectual, un aspecto interesantísimo desde el ámbito penal.

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Criterios distintivos entre derecho y moral: unilateralidad y bilateralidad

agosto 26, 2010

Interesantes son los presupuestos y conclusiones sobre la unilateralidad y bilateralidad expresadas en el manual sobre Teoría del Derecho de PÉREZ LUÑO(1). Si algo me anima a escribirlo aquí, además de porque me costó bastante entenderlo, es porque una vez entendido da que pensar muchas cosas.

Se nos presenta la posición de los individualistas, quienes piensan que la moral tiene un carácter unilateral y existen tantas morales como individuos (2) y, por lo tanto, existe unilateralidad, lo que -búrdamente- bajo mi punto de vista lo interpreto como no tener que dar razones del comportamiento, salvo a uno mismo.

El derecho, claramente, es bilateral, en cuanto que reviste un carácter intersubjetivo que hace que las conductas influyan directamente en los individuos entre sí. Precisamente, en mi opinión, creo que el hecho de que influya directamente es una legitimación propia del derecho: el responder de los actos ante la sociedad, pues ella tiene puesta en nosotros una confianza que no debemos vulnerar si no queremos tener que dar explicaciones o ser castigados, hace que el derecho sea un sistema muy acertado para el control de las relaciones sociales.

Se nos expone el tema de la “hipótesis robinsoniana” -Robinson Crussoe- en la que el susodicho, al encontrarse en una situación de soledad y aislamiento pleno, preserva los paradigmas sociales de comportamiento de una sociedad intersubjetiva para pretender “no perder la humanidad”. Este supuesto límite, según PÉREZ LUÑO, no parece interesarle al derecho por la falta de intersubjetividad, aunque sí a la moral. En este caso la moral sí aparece como un aspecto unilateral pero, como ya hemos dicho, este es un “supuesto límite” (no supone la regla general).

La relevancia social -no obstante- de la moral es insoslayable según el autor. La opinión de Kelsen reafirma lo dicho: el carácter social de la moral en cuanto orden inmanente de la sociedad tiene por objeto comportamientos humanos que se refieren a otras personas.

El comportamiento lo tiene cada sujeto, pero la repercusión se produce en la sociedad. Entonces, ¿la moral es bilateral?. La influencia de la moral es indirecta: toda moral tiene reflejo en la sociedad o se hace respecto a ella.

La moral puede parecer unilateral pero al pertenecer los individuos a una determinada sociedad  tienen los mismos principios morales. Aquellos quienes no siguen la moral de la sociedad que les ha tocado vivir si se empeñan en nadar contracorriente pueden llegar a imponer su moral a los demás (ellos son los filósofos, reformadores, gobernantes, creadores de religiones y morales, etc.) (2)

(1) A. E. Pérez Luño, Teoría del derecho. Una concepción de la experiencia jurídica. Colaboración de Alarcón Cabrera, González Tablas y Ruiz de la Cuesta, Editorial Tecnos S. A., Madrid

(2) Gracias a la explicación del Dr. González-Tablas.

Intromision ilegitima: Tuenti

julio 6, 2010

Ayer, teniendo en cuenta las facultades que nos ofrece a los españoles la Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo sobre Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen pregunte a los responsables del departamento de privacidad de la red social Tuenti.

Mi pregunta va referida entorno a los que no somos usuarios de redes sociales, como yo. ¿Como puede un “desocializado” como yo conocer de las posibles intromisiones ilegitimas que se produzcan ante mi persona?.

Estimados señores:

Les escribo porque mi preocupacion cada vez va a peor. Segun ustedes establecen su red social como un entorno privado, aunque a dia de hoy solo podria considerarse privada su administracion, y no su acceso, ya que gran parte de la juventud española (practicamente,en lo que me atañe, el 95% de mis amigos) forman parte de su comunidad. Por mi, perfecto hasta aqui.

La cuestion es que la vigente Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo sobre Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen establece que no podran subirse imagenes sin mi consentimiento. Pese a que en numerosas ocasiones he pedido amablemente que no se subieran imagenes en las que yo apareciera (en las que no aparezco de manera accesoria ni conforme a otros eximentes de la ley citada) es posible que algunas personas, amigas o no, hayan subido fotos donde aparezco de forma principal -a mi se me pregunto si se me podia tomar una foto, y especifique claramente que no se subieran a ninguna red social- de forma fotografica.

Mi pregunta es ¿como podria alguien que no esta en su red advertir de la posible intromision ilegitima hacia mi persona que pueda estar produciendose por subirse imagenes donde aparezco sin mi autorizacion, si no tengo ningun tipo de cuenta y, por las circustancias en las que me encuentro, me es imposible acceder mediante cuentas de amigos?

Imaginese un supuesto -no muy lejos de mi realidad-: un enemigo que sube mi foto, o que modifica mi foto para hacerla humillante y deshonrosa a mi persona. ¿Como puedo yo saber que se esta atentando contra mi si no tengo cuenta, o mis amigos no pueden acceder porque ha establecido una privacidad absoluta de su perfil?

Me intriga y obsesiona este tema, ruego me contesten.
Gracias de antemano.

La pregunta siguiente sera ¿es legitimo que puedan en determinadas fotografias los visitantes descargar estas? segun mi criterio, no. La AGP ya dijo que no se pueden utilizar los datos de otro sin su consentimiento.  Esto ya lo preguntare mas adelante. Hoy me han contestado:

Estimado usuario,

Entendemos su preocupación y la compartimos. No existe una solución efectíva al 100% a la cuestión que plantea.
Sin embargo, ponemos todos nuestros esfuerzos en resolver este tipo de problemas. Desde este buzón, recibimos numerosas denuncias de personas que aparecen en fotografías y no quieren, y procedemos a su borrado inmediato.
Como usted bien a dicho, la mayoría de los jovenes de su entorno tiene perfil en Tuenti, por lo que normalmente, estas personas que denuncian y no tienen Tuenti, es por información de amigos suyos que si están registrados.
Otro caso que tratamos con sumo cuidado es el de subída de fotografías modificadas, ofensivas, o con contenído inapropiado, subídas sin el consentimiento del titular. En este supuesto, procedemos a la salvaguarda, de los datos relativos a la fotografía y a la persona que la ha colgado, en el caso que el legítimo titular tuviese intención de denunciar ante las
autoridades, por utilizar imagenes sin el oportúno consentimiento.
Esperamos haber resuelto sus dudas.

Un cordial saludo

El equipo de Tuenti

Aunque se agradece la pronta respuesta del equipo y sus argumentaciones, sigo sin sentirme seguro con esto de las redes sociales… ¡Tantas infracciones que pueden permanecer encubiertas!…

Cuando la suplantación de identidad deja de ser una broma

abril 27, 2010

Millones de casos se han visto de pequeñas suplantaciones de identidad que no dejan de ser una broma (por ej. hablar en un chat con el nick de un amigo, establecer nuestro nick idéntico al de un contacto para emular su identidad, etc.), pero llega un momento en que esa “broma” deja de serlo para convertirse en años de prisión.

En su “Cyber Crime Investigations” Anthony REYES (ex-detective de la unidad de delitos telemáticos de la policía de Nueva York) nos relata el caso de un hombre que se hacía pasar por su ex-mujer en los chats, revelando sus datos personales e incluso incitando a hombres a tener relaciones sexuales.

Al parecer dicho sujeto se dedicó a ofrecer su dirección a discrección por diferentes salas temáticas de conversación ofreciéndose (aparentando ser su esposa) para mantener relaciones. Incluso -nótese la extrema gravedad de las formas- comentaba a los usuarios que una de sus mayores fantasías era “que la violaran”, facilitando los datos de su ex-mujer y diciendo que actuaría como si la violación fuera real. Afortunadamente nada de esto ocurrió, aunque no se duda de su culpabilidad, el propio Anthony Reyes se alarma por la actitud, “someone could have really raped her”.

Anthony REYES, “Cyber Crime Investigations: Bridging the Gaps Between Security Professionals, Law Enforcement, and Prosecutor” (2007, Syngress Publishing)

Las redes sociales en tela de juicio: Casos de violaciones de la LO 1/1982 5 mayo respecto a la protección de la intimidad, imagen y honor

abril 21, 2010

La legalidad del uso de las redes sociales debería ponerse en entredicho. Hoy en día resulta práctica habitual disponer de ellas para comunicarnos con nuestros amigos y familiares, pero si se tratase friamente cada uno de los perfiles más de uno (y miles) saldrían perjudicados por colgar esta o aquella foto.

La vigente Ley Orgánica 1/1982 de 5 de mayo sobre Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen (limitándome a ésta, y no citando la famosa LOPD que también tiene su hueco) puede tener aplicación directa sobre estas redes. La intromisión ilegítima de la que habla dicha ley tiene cabida en muchos actos realizados dentro de dichas redes, intentaré explicar porqué.

En primer lugar, el aspecto más preocupante: los menores. La legalidad nos dice que no se considerará intromisión ilegítima cuando el menor con capacidad de discernimiento (de 12 a 18 años según algunas doctrinas) haya dado su consentimiento; en caso contrario, sus padres o tutores legales deben decidir (todo ello bajo la vigilancia del Ministerio Fiscal). ¿Qué menor ha pedido a su padre hacerse un Tuenti? ¿De qué forma se ha demostrado la capacidad mental del menor?

De la misma forma la ley considera intromisiones ilegítimas las filmaciones o captaciones por dispositivos ópticos (cámaras) o de cualquier otra naturaleza análoga que represente la vida íntima (o pública) de una persona, especialmente la grabación (hacer una foto), registro (subirla a Facebook) y reproducción (en cada PC que vea el perfil de dicha persona). Sin la autorización expresa de los afectados no se podría ni siquiera hacerse la foto. Puede llegar el caso de que un amigo te haga una foto y tu ingenuamente poses creyendo que se toma con carácter personal y ver al día siguiente dicha foto publicada en una red social: sería un caso claro de intromisión ilegítima que puede ser reclamado (permitiste la captación pero no la reproducción libre). ¿Cuándo le han pedido hacerle una foto indicándole donde iba a ser publicada su imagen?

Por no hablar del hecho que representa la captación de la vida privada (o pública) de las personas. La ley establece excepciones para los cargos públicos, en casos de satíricas caricaturas o en acaecimientos públicos donde se tome a la persona como accesoria (buen flanco en donde guardecerse la defensa, pero difícil; por ej. si la foto va destinada a fotografiar una manifestación y aparece Fulano en ella). La captación de momentos de la vida privada que afecten especialmente al honor de una persona (verbigracia una foto publicada de usted en nochevieja semidesnudo en el suelo con grave intoxicación etílica) están igualmente protegidos por la ley. Para más inri, el hecho de “etiquetar” produce una identificación absoluta del individuo cuya intimidad ha sido violada (a veces con nombres y apellidos completos incluso).

Las redes sociales habitualmente poseen maneras de reclamar dichas fotografías, quienes se despreocupan de forma ominosa eliminando directamente la fotografía. En mi sincera opinión debería haber una manera de regular el hecho de que haya personas fotografiadas y publicadas libremente en Internet, mucho más cuando aparecemos en actitudes de nuestra vida privada que nadie tiene por qué conocer sin nuestro consentimiento y que pueden afectar a nuestra vida social y profesional (de forma negativa se entiende). Cuidado con estas redes, especialmente con sus términos de uso contractuales que exigen aceptar al ingresar que, de forma general, tienen algun tipo de cláusula de renuncia de derechos indirectamente colocada.

 

Trasposición de la D 2006/24

marzo 22, 2010

Por el blog de “Del Derecho y las Normas” me encontré algo que me impresionó bastante. La directiva en cuestión (D 2006/24) se traspuso en la legislación española, estableciendo determinados aspectos acerca de la protección de datos, estableciendo que sólo los proveedores de servicios en Internet tendrán que dar los datos del posible actor de un delito de índole informática o derivada de ella en casos de delito grave. En el mismo blog que comento el autor declara que según el art. 33.2 del Código Penal los delitos considerados como graves son los de pena superior a cinco años, pudiendo dejar en una cierta “impunidad” a otros delitos de menor pena (pero aun así, gravedad). No deja sin pena, pero sí sin modo de probarse la autoría, ya que no podrán proporcionar esos datos (pruebas) los proveedores de servicios a las autoridades judiciales para determinar la autoría.

El autor prosigue diciendo que delitos como la pornografía infantil (sin caer en agravantes) pueden quedar sin castigo al dificultar a las autoridades la posibilidad de obtener la identidad (entendiéndose direcciones IP, nicks, fecha y hora de acceso, etc.) de los autores.

Léase más aquí

Ausencia de punibilidad

marzo 22, 2010

Es curioso nuestro Código Penal cuando reza en su artículo 15 lo siguiente:

Artículo 15.

1. Son punibles el delito consumado y la tentativa de delito.

2. Las faltas sólo se castigarán cuando hayan sido consumadas, excepto las intentadas contra las personas o el patrimonio.

Especialmente nos interesa el 15.2, el cual nos es ejemplificado y explicado con gran claridad en libro del catedrático penalista POLAINO NAVARRETE*, quien nos dice que llevándose a cabo una falta de alteración del orden público en grado de tentativa ésta no podría ser castigada.

¿Qué no podría castigarse más concretamente (en grado de tentativa, por supuesto)? Estarían las faltas contra los intereses generales y contra el orden público (ya comentado arriba). Pasemos a desglosarlas.

Contra los intereses generales:

– Los que reciban monedas, billetes o efectos timbrados falsos y los pongan en circulación a sabiendas de ello, cuya cantidad no supere los 300 €.

– Abandonen objetos peligrosos (como jeringuillas) de modo que puedan suponer un perjuicio a un tercero o en lugares frecuentados por menores.

– Los que dejaran a animales feroces o dañinos sueltos.

– Los que maltratasen a animales (de forma ilegal, no de la misma forma a los toros en espectáculos públicos -interesante esto último-).

Contra el orden público:

– Perturbar levemente el orden de un Tribunal o Juzgado, en los actos públicos, en espectáculos deportivos o culturales, solemnidades o reuniones numerosas.

– Faltar al respeto o desobedecer a la autoridad o sus agentes en el ejercicio de sus funciones.

– Permanecer contra la voluntad de su titular, fuera de las horas de apertura, en el domicilio de una persona jurídica pública o privada, despacho profesional u oficina, o establecimiento mercantil o local abierto al público.

– Realizar actividades careciendo de los seguros obligatorios de responsabilidad civil que se exigieran legalmente para el ejercicio de las mismas.

– Utilizar pública e indebidamente uniforme, traje, insignia o condecoración oficiales, o atribuirse públicamente la cualidad de profesional amparada por un título académico que no se posee

¡Comenten qué les parece!

*FUENTES:

iabogado.com, “Las Faltas”

Lecciones de Teoría del Delito, Volumen I (POLAINO NAVARRETE, Miguel)


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